lunes, 16 de julio de 2012

MI MADRE (ENCADENADO) Constantina Gómez, Luisa Fernanda Vanegas S.


Madre son cinco letras
pero cada letra es una conexión invisible
con una relación que toda la vida será un misterio
se mesera entre odio y admiración.
Mi madre a diario teje letras envueltas en números
cuyo dominio está en mi casa,
cuyo sueño de amor reposa en el pecho de mi padre,
flores olorosas esperándola siempre
cartas marcadas para alimentar las ilusiones y detener la vida.
Todas las noches mi madre voltea el reloj de arena
para que la sombra no se lleve la palidez de mis manos…
ella teje y teje.
A veces deja salir unas grullas
con la promesa de que sus niños cada mañana abran los ojos.
Pero otras veces ese reloj anda más deprisa para amenazar el futuro,
para apagar la voz que desea salir cada tarde cuando acudo a su encuentro.
Mi madre dice que el futuro lo escribimos nosotros
y mi padre dice que debo de creerle,
así se retuercen los huesos cada vez que la sombra da su ronda.
No conozco a mi madre,
pero la he sentido,
la he escuchado,
he visto los paisajes de su patria atreves de sus ecuaciones indeterminadas,
las canciones de su tierra mi padre las cantaba al compas de un tango.
Ella no ha visto las montañas que me rodean,
ni tiene orquídeas amarillas en su patio,
no sabe nada de mi tierra construida con hacha y machete.
Pero la reconocería en la multitud,
correría no dejaría que se pierda.
Antes de las diez se que sentiré el choque eléctrico,
antes de decir…
has llegado…
tengo tanto que decirte…
mi casa estaba lista para ti.


©Luisa Fernanda Vanegas S.
Colombia
11 de mayo de 2012







Hay hijos que se llevan en las entrañas

otros que la vida regala y se fecundan en el corazón

decirte hija es saberse afortunada, tener del cielo la bendición

conocer tu mirada, escuchar el sonido de tu voz

sentir el calor de tu ser…

es como tener en la mano el nacimiento de una flor

que pétalo a pétalo abre sus brazos

para acoger mi corazón.

Entre estos amores no hay diferencias

un hijo es motivo de vida…

hacen girar la rueca, hilvanando hilos de amor

no conozco las orquídeas amarillas

tampoco el olor de tu tierra

pero se que en esta tierra lejana

una madre esperándote se encuentra.

Deseo ese abrazo eterno

que ya hace vibrar mis emociones

quererte ha traido a mi vida

la esencia del amor que no termina

el bálsamo que sale de mis labios

para curar a veces tus heridas

no salen de un te quiero divagante

sale de un Te amo hija mia.

a veces la palabras no alcanzan

a veces la vida se hace chica

decir te amo significa

que el corazón sin ti me fallaría

como funciona un universo

sin las estrellas eternas

que lo habitan....

dime como funciona esta madre

sin los ojos eternos...

de su niña.


Morus

13/05/2012

Para mi niña hermosa de ojos tristes

Fernanda