domingo, 22 de enero de 2012

VIDA - Giu Caiazza

Eres sagrada como una sombra:
 
mi pupila se quema
 

del sol que está en tí,
 
feroz.

 
Me pierdo en tu luz

 
y en tu realidad,

 
ahora que el mundo está cayendo

 
y los recuerdos melancólicos,

 
silenciosos,

 
son fantasmas de otra vida.

 
Ya me perteneces

 
y algo nos une

 
de manera irrevocable.

 
Es una dulce agonía

 
el milagro que nos tiene 

 
colgados y vivos.