jueves, 12 de abril de 2012

BOMBON DE CHOCOLATE - Constantina Gomez Garcias, Magdalena Marquéz


Seduces mi mirada

invades el olfato,

dentro de mi boca

te derrites sutilmente,

mis glándulas evocan

un océano de deseos.

Afrodisiaco sabor

que noche y día yo anhelo

dibujo en mis horas,

una y mil formas de comerte.

Acariciarte con mis labios

lamer tus contornos lentamente,

 terminándote a mordidas,

derramando en mi boca

del licor de tus placeres.

Al final es un orgasmo

Saborearte en mi mente

con ganas de tenerte

en mis manos, en mi boca

oh¡ bombón de chocolate

te deseo …en mil formas

nuevamente

Morus




María, está quieta sentada en el sofá frente a él. Se muere de ganas pero siempre le enseñaron que eso no se hace. Siente como el deseo la inunda, las reacciones de su cuerpo y piensa que no podrá resistirlo, que se lanzará hacia él en cualquier momento. Pero no, no puede hacerlo, no debe de hacerlo.

Lo mira, ni siquiera está atenta a lo que el hombre le está contando desde el otro lado de la mesita. Se  imagina saboreándolo lentamente, lamiéndolo despacio, deshaciéndolo con su lengua. Siente una oleada de placer que se agarra a su estómago. Quiere ser su dueña, daría cualquier cosa por chuparlo, saborearlo hasta el final. No puede evitar humedecer sus labios con la lengua hambrienta de él. ¡¡¡Cómo lo desea!!!

Pero no, no puede, ¿qué diría su madre desde esa foto que la mira encima de la repisa? Siempre su madre, siempre la señorita bien educada. El dolor y la rabia la inundan. No quiere mirarlo o no podrá resistirse por mucho tiempo. ¡¡¡Le odia!!! Odia al hombre que la acompaña. Acaba de comerse el último bombón que había en la bandeja. Estúpido egoísta.

Magdalena Marquéz