lunes, 6 de agosto de 2012

BUSCABA - Mara Lludith Rodrìguez Gurrola


Buscaba...
Llegar a tu presencia
a tu alma de mármol y de granito,
derrumbar las murallas imponentes
lozas de acero inquebrantable,
Quitar la coraza fiera de lobo en guardia
defendiendo el territorio que nadie intentaba
profanar.

Encontrar al ser noble y humano.
Buscaba afecto,
¿Con un lobo?

¡Imposible!

Y más si éste se halla hambriento,
Hambriento de poder, y de lujuria,
hambriento de conquista y de dominio,
para elevar con ello su astuto egocentrismo.

Buscaba tu piel canela,
Tu risa descarada,
tu voz suave modulada,
Y tu sarcasmo al triturar con alevoso proceder
un amor que empezaba a florecer
temeroso en esta piel desnuda.

Buscaba en el fondo de tus sueños,
sumergidos en el inframundo
de una rutina compulsiva,
la forma de llegar a despertar al contacto
de mi piel, tu piel dormida.

Buscaba en tu mundo un espacio
donde descansar mi soledad y mis quebrantos.

Para esto,
Se necesita ser humano,
pero eres hombre lobo,
Disfrazado de ángel bueno,
¡Eres un demonio expulsado del averno!

Ahora,
En el tiempo y la distancia busco...
el sepulcro de un amor,
abortado antes de tiempo,
el epitafio empolvado:
"Aquí yace el amor no nacido, no deseado"

Y busco revivir en tu recuerdo,
el fuego que me quema
y me pudre las entrañas.
Amor estéril,
Y por ti
olvidado.

VIDA.


Mara Lludith Rodrìguez Gurrola