viernes, 24 de febrero de 2012

MASCOTAS. . . - Bernar Marroquin


Aullando  esta  sin  consuelo,
un  perro triste sin  su amo
mil ladridos,   todo es vano
gime, llora, echado  al suelo.

Va la noche que oscurece
no se mira ni la sombra
espesando la penumbra
negra, y  fría que estremece

Es el drama que acontece
de  ese  perro mal nutrido
esforzando su  ladrido
de dolores que padece

Lo ha dejado en abandono
el malandro de su dueño
de cuidarlo sin empeño
al  Canelo  que menciono.

Y  la noche al fin  se aparta
un silencio deja el viento,
la macota que les cuento
fue  adoptado por  la parca.