jueves, 7 de junio de 2012

MATANDO EL TIEMPO


Matando el tiempo estoy, aunque jamás
me es posible, pues el tiempo ya estaba
cuando nací, y quedará allí
al yo deje este mundo.

Es demás, no puedo matar el tiempo,
es más posible que el tiempo
me mate a mí.

Prefiero entonces no hablar de matar el tiempo,
ni que el tiempo que mate a mí.
Mejor hablaré de disfrutar mi tiempo.
Hacer lo que quiero con mi tiempo.

Ayer, por ejemplo,
ni me di cuenta a qué horas paso el tiempo;
y hoy ya llevo ocho horas de vivir sin contar
el tiempo, y puede seguir viviéndo mientras yo,
siga feliz el tiempo que vivo.

El calendario es la medida del tiempo.
Un reloj es otra forma de percatarme que pasa el tiempo.
Mas sin embargo, el tiempo pasa siempre con o sin calendario.
y sin pensar puedo hacer más útil ese tiempo.

Ni calendario ni el reloj son necesarios,
pues basta ver el brillo del sol y la luna
para darme cuenta que ya pasó el tiempo.

Y si el Sol no sale en Invierno, ni la Luna cuando llueve,
el renacer de las plantas me dice que ha
llegado un tiempo nuevo.

Y tu?
Cómo pasas tu tiempo?
No me digas que lo matas,
Ni que él te está matando a ti.


Roberto Rodríguez
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